Dom 15 Feb 2009
Roma 15 de Febrero de 1787
Escrito por Johann Wolfgang von Goethe en VI - Roma, Viaje a Italia
No he podido evadirme, antes de mi partida para Nápoles, de una nueva lectura de Ifigenia. Madame Angelica y el consejero Reiffenstein eran los oyentes, y el mismo Zuchi había tenido empeño en serlo, porque lo deseaba su esposa; él trabajó mientras tanto en un gran dibujo arquitectónico, porque entiende admirablemente el arte de la decoración. Estuvo en Dalmacia con Clerisseau y se asoció á él; dibujaba, y así aprendió también la perspectiva, y ha resultado que en sus ancianos días, consiguió hacer del trabajo noble pasatiempo.
La tierna alma de Angelica recibió la obra con increíble cordialidad; me prometió un dibujo que la representase, para que yo lo tuviera como recuerdo. Y ahora precisamente, preparándome á despedirme de Roma, es cuando una intimidad agradable me une á estas personas benévolas. Me es á la vez grato y doloroso convencerme de que me ven partir con pena.