Jue 15 Ene 2009
Roma 15 de Enero de 1787
Escrito por Johann Wolfgang von Goethe en VI - Roma, Viaje a Italia
Hízose al fin el Aristodemo, y por cierto, con mucha suerte y muchos aplausos. El Abate Monti pertenece á la parentela de los sobrinos del Papa, y es muy apreciado en los altos círculos: de allí se esperaba todo lo bueno. La hermosa dicción del poeta ganó, desde el principio, al parterre, unida á la excelente manera de recitar los actores, y no se desperdiciaba ocasión de mostrar la complacencia general. El banco de los artistas alemanes no se significaba poco, y esta vez estaban muy en su lugar, pues, en general, se corren un poco.
El autor quedárase en su casa, temeroso del éxito de la pieza; de acto en acto llegaban mensajeros favorables, que poco á poco cambiaban su inquietud en gran alegría. No dejarán de repetir la comedia, y todo va bien. Así es como las obras más opuestas, teniendo cada una su mérito particular, ganan el aplauso del público y el de los inteligentes.
La ejecución fué muy digna de elogio, y el actor principal, que desempeñó toda la pieza, habló y accionó admirablemente. Parecía que estaba uno viendo entrar á un viejo emperador. Llevaba los trajes que tanto nos imponen en las estatuas, muy bien copiados en el estilo del teatro, y se ve que los actores estudiaron lo antiguo.