Visité hoy la Ninfa Egéria; después el Circo de Caracalla, las destruídas sepulturas á lo largo de la Via Appia, y la tumba de Cecilia Metella, que da idea de lo que es la solidez en la mampostería. Aquellos hombres trabajaban con destino á la eternidad; todo estaba calculado, menos la insensatez de los devastadores, ante la que todo cede. Apasionadamente te deseé á mi lado. Los restos del gran Acueducto son admirables ¡Qué hermoso proyecto: dar de beber á un pueblo mediante tan grandioso aparato! A la tarde fuimos al Coliseo; era ya anochecido. Viendo aquello, lo demás parece chico; es tan grande, que su imagen no se puede retener en el alma; recuérdasele de proporciones más pequeñas, y volviendo atrás para verle, parece de nuevo más grande.