Sab 28 Feb 2009
Nápoles 28 de Febrero de 1787.
Escrito por Johann Wolfgang von Goethe en VII - Nápoles, Viaje a Italia
Hoy visitamos á Felipe Hackert, el celebrado paisajista, que goza de la confianza particular y del preferente favor del Rey y de la Reina. Le han preparado una ala del palacio Francavilla, amueblado artísticamente, y la habita de manera deliciosa. Es hombre activo y prudente, que entiende el goce de la vida en la incesante labor. Después fuimos orillas del mar, y vimos toda suerte de pescados y mariscos de formas raras, arrojados por las olas. El día magnífico; la tramontana ligera.
Algo ya en Roma habíame privado la sociedad, más de lo que yo quisiera, de mi aislamiento caprichoso. Parece en realidad empresa rara irse á ver el mundo y mantenerse muy solo. Así, no hice resistencia al príncipe de Waldeck, quien invitóme de la manera más amable, y cuyo rango é influencia me proporcionaron el goce de muchas cosas. Apenas llegáramos á Nápoles, su residencia hace bastante tiempo, nos invitó á una excursión en su compañía, á Pozzuoli y las cercanías. Pensaba en el Vesubio; pero Tischbein me obliga al otro paseo, agradable de suyo con tan hermoso tiempo, y que acompañados de tan cumplido é inteligente Príncipe, promete gusto y provecho. También en Roma encontráramos una señora muy guapa, y su marido, inseparable del Príncipe. Esta señora será de la partida, y se espera pasarlo muy bien. Tan noble sociedad ne conoce por una entrevista pasada. Preguntóme el Príncipe, la primera vez que nos conocimos, en qué me ocupaba, y tenía yo entonces tan presente mi Ifigenia, que una noche puede darle conocimiento de ella y de todos sus pormenores.
Elogiáronla; mas parecióme advertir que esperaban de mí algo más fogoso y apasionado.